El Libro de las Reivindicaciones Perdidas

Sociedad, politica, cultura… de la manera incorrecta.

Archive for septiembre 2008

Reivindicaciones Perdidas #3: Walter Bulacio

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“Yo sabía, yo sabía, a Bulacio lo mato la policia… y el olvido?”

Written by J

septiembre 25, 2008 at 3:20 pm

Publicado en Cortos

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Reivindicaciones Perdidas #2: El Riachuelo

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Algo huele a podrido en Buenos Aires… ¿Será mi baño o la promesa de alguien que juró sanear el Riachuelo?

Personajes de la Historia (en pocas palabras…) #1

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¿Cómo definiría usted, en 5 (cinco) palabras,

a Napoleon Bonaparte?

Bon apetit!

Fibra moral… pero sin tinta.

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Una vez me dijeron que tener fibra moral es algo asi como “mantener una postura correcta y ordenada”, definicion concretamente subjetiva hasta por los poros.

Cuando era muy chico eso de la fibra moral no se me cruzaba por la cabeza, ni siquiera pensaba que existia tal concepto o categoría. Hacia miles andadas y travesuras, hasta que colmaba la paciencia de mis padres y a cachetazos recobraba la compostura. Entonces, en ese momento, aprendi que habia que ser una persona que emane respeto: tratar bien a los abuelitos, a los padres, a la gente extraña, a los vecinos, a los amigos, a los “maestros”, profesores de futbol, almaceneros y puedo seguir con una lista extensisima.

Generalmente en el colegio nos enseñaban que la moral y la etica se correspondian con una serie de “hechos” a los cuales nunca “habria” que acceder, a saber: discriminacion, critica, insultos, sexo, drogas, alcohol, mentiras, vandalismo y algunas cosas mas. Esta era casi una regla de oro, en cuanto alguno se desviaba de la linea etico-moral se le sancionaba con una amonestacion. Ninca ligué una. Era correcto, limpio, impecable.

Pero, dejenme decirles, en algun momento se produjo una fractura en mi fibra moral y me he quedado sin tinta. Ya para los ultimos años del secundario mi relacion con la politica se habia estrechado lo suficiente como para darme cuenta que Carlos Saul era un reverendo hijo de puta, que EE.UU. era el ojo vigilante e invasor del mundo, que Marx queria una revolución, que Trotsky queria una revolución mas organizada que la de Marx y que Lenin tambien queria una revolución, tanto como Marx y Trotsky, pero con algunas diferencias. También sabia que en Argentina los habia “radicales” y “peronistas”, de “ultra izquierda” o “ultra derecha”, “milicos putos”, “milicos, “ratis putos”, “ratis”. Tambien cosas como “AMIA”, “judios”, “golpe de estado”, “montoneros”, “gatillo facil”, “negro”, “negro de mierda”, “villero”, “facho”, “nazi”, “tranza”, “puntero politico”, “recuperar las Malvinas”… no importa el orden realmente y seguro que me he olvidado de varias mas. El asunto es que me estaba familiarizando con terminos que a la larga uno utilizaria con frecuencia pero que no sabria ubicarlos en un terreno correcto de discusión.

Entonces me suceden las siguientes experiencias: la primera tiene que ver con el uso de los terminos “peronista”, “peroncho”, “gorila”, “Peron”, “radical”… bla bla bla. Habia estado discutiendo sobre el programa del partido Justicialista con un militante del peronismo no importa donde. Y me referí con mucho cuidado a la noción de que el PJ no es el mismo PJ que antes. Que tanto como Carlos Saul, como Duhalde y algunos otros habian destrozado el ideario del General y que el concepto de “justicialismo” se nos habia ido al carajo por lejos. Ahi debutó con vigorosidad y vitalidad, cual quinceañero en un barulo de Monserrat, el famoso “gorila”. Quedé estupefacto.

La segunda experiencia es un poco mas fragil y quizas se preste a desencuentros y malas lecturas: La verdad es que tengo una gran admiracion por el pueblo judio. Sin entrar en pelotudeces del estilo “yo tambien tengo un amigo judio” y demás. Los admiro notablemente. Gusto de la filmografia de Woody Allen, me entremezclo en los escritos de Freud, me confundo con los numeros de Einstein, y cuando puedo visito el museo del Holocausto para no olvidar que la historia puede repetirse. Tambien han demostrado como pueblo y union que se puede construir una nación, desarrollar una cultura y sostenerla en el tiempo tropezandose en conflictos y no caer. Los respeto. Pero no respeto a su generacion de politicos/militares imperialistas que han sabido instalar en esta decada, su estandarte pro-yankee y su mirada eurocentrista y xenofoba del mundo. Y lo he hecho saber a varias personas. Dentro de las cuales me han hecho saber a mi que esa idea es un poco… ¿como decirlo? ¡Ah! ¡Ahora recuerdo! “Son vestigios de una cultura equivoca, violenta, perpetrada por el nacional socialismo alemán. Que hasta hoy se reproduce en la juventud desinformada y vacilante.” Dejé de vacilar ante mis dudas desde que vivo informandome.

Quien critica sin dejarse criticar es un cobarde y también un hipocrita. La fibra moral es un chiste mal contado, una pauta del orden que ya no sirve para medir con una vara que eventualmente nos queda pequeña. Muchachos y muchachas, tanto peronistas como judios, dejemonos de chiquilinadas y vamos a lo serio: se han mandado cagadas lindas e irreparables. Tratemos de pensar en que eso no deberia volver a suceder y vivamos en un mundo mas feliz y pacifico. Bancate la critica, peroncho lindo. Y vos tambien, pavote enrulado.

Bueno, me voy porque me debe estar buscando el INADI y la cupula podrida de la CGT.

Written by J

septiembre 24, 2008 at 2:02 am

Reivindicaciones Perdidas #1: José Luis Cabezas

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Y como dijo el Santo… “No se olviden de Cabezas”.

Written by J

septiembre 24, 2008 at 12:52 am